
El Foro de Periodismo Argentino alertó sobre una escalada en las descalificaciones del Presidente contra trabajadores de prensa. Cuestionó especialmente sus últimas expresiones, que vinculó con la legitimación de la violencia, y reclamó el cese de la estigmatización.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) expresó su enérgico repudio a las recientes declaraciones del presidente Javier Milei contra distintos periodistas, a quienes mencionó públicamente por sus nombres y calificó con fuertes insultos. La entidad advirtió que el tono de sus expresiones representa una escalada en la hostilidad hacia la prensa.
La preocupación se profundizó luego de que, durante un acto en la Fundación Faro, el mandatario utilizara expresiones relacionadas con una “hoguera” al referirse a los periodistas señalados. Para FOPEA, este tipo de lenguaje puede legitimar la violencia y exponer a los trabajadores de prensa a riesgos concretos.
El pronunciamiento también se produjo después de que Milei cuestionara a periodistas por la cobertura de la causa $LIBRA, tras conocerse su sobreseimiento en ese expediente. FOPEA aclaró que respeta las decisiones judiciales, pero sostuvo que ese resultado no invalida el trabajo periodístico realizado sobre un asunto de interés público.
La organización señaló que durante octubre se acumularon distintos episodios de descalificaciones presidenciales contra periodistas, tanto en redes sociales como en declaraciones públicas. En ese contexto, convocó a dirigentes políticos, legisladores e instituciones de la República a pronunciarse frente a estos hechos.
Finalmente, FOPEA se solidarizó con los periodistas mencionados y reclamó al Presidente que cese de inmediato la estigmatización. La entidad recordó que la libertad de prensa no es un privilegio de los periodistas, sino una garantía para toda la sociedad, porque permite informar, investigar y conocer asuntos de interés público.
Fuente: FOPEA – Monitoreo de Libertad de Expresión.
Críticas de periodistas y sectores políticos: Comunicadores de distintas líneas editoriales repudiaron la actitud de los empresarios presentes, tildándolos de «cómplices» por convalidar discursos de odio o expresiones de violencia institucional. Dirigentes políticos de la oposición y de espacios aliados como el PRO manifestaron su incomodidad, señalando que «normalizar la violencia verbal es jugar con fuego»

