A sus 101 años, Juan Sánchez conserva una lucidez admirable y una memoria que sigue sorprendiendo a quienes lo rodean. Aunque su audición ya no es la de antes —lo que hizo más difícil la entrevista—, cada respuesta dejó al descubierto una vida marcada por el trabajo, la responsabilidad y el amor por su familia y su pueblo.
Nacido en Bunge, Juan vivió prácticamente toda su vida en Blaquier. Desde los 12 años trabajó junto a su padre en el campo, primero con máquinas tiradas por caballos y más tarde como contratista rural, cuando comenzaron a incorporarse los motores. Fue testigo directo de los cambios que transformaron el trabajo rural a lo largo de las décadas.
Es el mayor de diez hermanos —cinco mujeres y cinco varones—, nunca se casó ni tuvo hijos, pero siempre ocupó un rol central dentro de su familia. De hecho, cuando le tocó cumplir con el servicio militar, fue dado de baja por ser el principal sostén laboral de su padre. Más adelante, también se convirtió en quien administraba la economía familiar, tarea que asumió definitivamente tras la temprana muerte de su papá. Con orgullo, aún hoy se define como “el contador de la familia”.
Recuerda con cariño los tiempos en que salía a los bailes en carro junto a sus hermanas, y más adelante, cuando su padre compró un vehículo y se lo confiaba para manejar, llevarlo al banco y realizar trámites, formándolo en la responsabilidad desde joven. «Tuve novias pero nunca me casé, aunque ellas querían eso» agrega Juan pícaramente-
Durante la nota estuvo acompañado por su sobrino Juan José Sánchez y por María, quien lo asiste diariamente a él y a su hermano Rafael, con quien vive. Juan José destacó el afecto y el acompañamiento que siempre recibió de sus tíos, y se mostró sorprendido por la memoria de Juan, quien todavía hoy le recuerda fechas de vencimientos y compromisos.
El próximo 8 de febrero, Juan celebrará sus 101 años con una fiesta junto a familiares y amigos, ya que el centenario no pudo festejarse en su momento por una situación familiar. Será una ocasión especial para homenajear a un hombre cuya vida es reflejo de esfuerzo, sencillez y valores que atraviesan generaciones.
Agradecemos a Ignacio Guerrera que nos puso al tanto de este acontecimiento.

