El cierre de Fate, tras 85 años en el mercado de neumáticos, se convirtió en el caso más resonante de una serie de dificultades que atraviesan importantes firmas del país. Sin embargo, no es un hecho aislado: al menos otras nueve compañías de distintos rubros enfrentan suspensiones, cierres parciales o planes de ajuste en un contexto de caída del consumo, atraso cambiario y problemas de competitividad.
El panorama expone responsabilidades compartidas entre el sector empresario, la dirigencia política y la presión fiscal, en medio de una economía que muestra signos de deterioro desde hace varios años.
Fate: el impacto más fuerte
La empresa despidió a 920 trabajadores tras registrar una abrupta caída de ventas y pérdida de exportaciones. La firma ya había solicitado en julio de 2024 la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis, argumentando menor demanda y fuerte competencia de importaciones más baratas.
Frigorífico Pico (Paty): suspensiones masivas
El establecimiento pampeano vinculado a la marca Paty suspendió a sus 450 empleados en medio del estancamiento económico y la baja en el consumo de carne. La planta venía aplicando vacaciones obligatorias y pagos del aguinaldo en cuotas.
Stellantis: freno en El Palomar
El grupo Stellantis mantendrá inactiva hasta marzo la planta bonaerense donde se producen modelos Peugeot y Citroën. La decisión responde a la caída de ventas de 0 km, menor nivel de patentamientos y retroceso de exportaciones hacia Brasil.
Lácteos Verónica: tres plantas paralizadas
La firma Lácteos Verónica detuvo operaciones en establecimientos de Santa Fe y Buenos Aires, afectando a unos 600 trabajadores. La empresa argumentó falta de insumos y problemas logísticos, y luego ofreció retiros voluntarios al 50% de la indemnización.
Marengo: crisis en la histórica golosinera
El Grupo Marengo debió traspasar su planta a otro grupo tras una fuerte caída del consumo y conflictos salariales. La empresa ya había reducido más del 30% de su personal y aplicado suspensiones sin goce de sueldo.
Metalfor: presión por la deuda
La fabricante de maquinaria agrícola Metalfor, con cerca del 28% del mercado de pulverizadoras, sufrió una baja en su calificación crediticia debido a su frágil liquidez y al peso de los intereses de sus préstamos.
Tres Arroyos: avícola en alerta
El Grupo Tres Arroyos evalúa despedir a 450 trabajadores en marzo. La empresa atribuye la crisis a la fuerte importación de pollo desde Brasil, que presiona los precios locales.
La Anónima: golpe por la morosidad
La cadena La Anónima enfrenta un fuerte incremento de créditos incobrables —cerca de $20.000 millones— debido al aumento de la morosidad de clientes que utilizan su tarjeta propia.
Cerveza Corona: ajuste de personal
La planta local de Corona abrió retiros voluntarios para 60 de sus 140 empleados ante la caída del consumo. La producción cervecera también refleja el retroceso, con una baja interanual cercana al 17% en la molienda de cebada.
Un escenario que enciende alarmas
Los casos muestran un patrón común: menor consumo interno, presión de importaciones, costos elevados y dificultades financieras. El desafío, coinciden analistas del sector, será recuperar competitividad y previsibilidad para evitar que la lista de empresas en crisis continúe creciendo.

