La decisión judicial, confirmada en las últimas horas por el Juzgado Comercial 29, puso fin al proceso de crisis de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la firma que elaboraba bajo licencia productos emblemáticos de la marca SanCor como Shimy, Sancorito y Sublime, despidiendo a 380 operarios.
En los últimos días, los trabajadores despedidos presentaron pedidos de Pronto Pago Laboral Colectivo en la Justicia y reclamaron indemnizaciones por antigüedad, preaviso y salarios adeudados.
El magistrado Federico Güerri, en carácter de subrogante, ratificó la quiebra luego de que fracasara el concurso preventivo iniciado en abril de 2024.
La situación empeoró aún más en los últimos dos años, dado que la industria láctea es una de las más golpeadas por la crisis económica y las políticas macroeconómicas del gobierno.
La firma estuvo administrada por el Grupo Vicentin hasta que pasó bajo el control de empresarios venezonalos que también tenían otra empresa láctea que cerró: La Suipachense.

