
La decisión de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) de habilitar la venta libre de diez principios activos y asociaciones para afecciones de baja complejidad generó cuestionamientos desde la provincia de Buenos Aires.
La medida, que entrará en vigencia este 29 de julio, busca, según el Gobierno nacional, ampliar el acceso a medicamentos, favorecer la competencia y facilitar la compra de productos considerados seguros para tratamientos de baja complejidad.
Sin embargo, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, advirtió que muchos de estos medicamentos podrían dejar de contar con la cobertura de obras sociales y prepagas, lo que implicaría un mayor gasto de bolsillo para los pacientes.
En la misma línea, el Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires (COLFARMA) expresó su preocupación al considerar que la desregulación puede afectar la salud pública y la economía familiar. Además, remarcó la importancia de mantener el asesoramiento profesional en la dispensa de medicamentos y alertó sobre los riesgos de productos falsificados o adquiridos sin la orientación adecuada.
Por su parte, el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, defendió la decisión al sostener que permitirá ampliar las opciones para los consumidores y mejorar el acceso a medicamentos seguros y eficaces.
En conclusión, la medida vuelve a poner en discusión el equilibrio entre facilitar el acceso a determinados medicamentos y garantizar que los pacientes no pierdan coberturas, descuentos ni el acompañamiento profesional al momento de su utilización.

